Amo a Nicolas Cage

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Querido Nicolas, escribo estas lineas, después de mucho pensar, como una forma de dejar patente mi amor y  la profunda admiración que por ti siento. Pero no sólo por eso, también lo hago porque tengo una misión. Espera, te cuento. 

Hace tiempo que decidí que iba a dedicar parte de mi vida a defenderte, Nicolas Cage. Y lo hice porque me parece inaceptable el trato que recibes por parte de demasiada gente que no es capaz de apreciar tu valor como actor y como icono cultural.

Sí, he dicho “icono cultural” y no he ardido de forma espontánea.

No veas, menuda idea loca;  como si tú, mi admirado Nicolas, no hubieses sobrepasado tu condición de actor para ser un icono, una auténtica estrella de Hollywood que perdurará por los siglos y al que muchos reivindicarán en el futuro, cuando ya sea tarde. Que me llamen loco, me da lo mismo. Yo lo tengo claro, a mí no me va a pasar semejante cosa: yo te reivindicaré HOY.   

Así que me armo de valor y paciencia y me declaro tu defensor; y lo hago porque me parece justo y una buena idea. Eres un buen actor y un tipo con una carisma absoluta. Y también está lo de tu pelo, pero ese es otro tema. Es por todo esto que discutiré hasta el agotamiento contra todas esas personas que te critican duramente y que son incapaces de recordar las grandes interpretaciones que nos has regalado. Y cuando hablo de agotamiento me refiero al suyo, porque yo, como todo buen pirado de Internet, tengo cuerda para rato.

Nicolas, la gente parece haber olvidado que has trabajado con grandes directores, con bastantes, y siempre que lo has hecho has salido por la puerta grande; subido a un altar y dejándonos grandes momentos para el recuerdo. “Corazón salvaje” no puede ser imaginada sin ti, Nicolas Cage, y supongo que David Lynch piensa igual que yo. Y si no lo hace, pues muy mal. “Adaptation” no sería absolutamente nada sin tu interpretación de dos gemelos antagónicos en la película que todo guionista debería amar. “Arizona Baby” no molaría tanto si no estuvieras tú. Leaving Las Vegas, evidentemente tampoco. En “Con Air”,  posiblemente una de las pelis de acción más absolutamente molonas y locas de todos los tiempos nos regalas la grandísima interpretación de un padre luchador y fantástico que ha sido injustamente encarcelado y que tiene la única misión de defender el conejito que espera regalar a su hija cuando sea finalmente libre mientras que, al mismo tiempo, debe de salvar un avión lleno de maleantes en plena fuga y a su único amigo en la cárcel. ¿Qué más se le puede pedir a una película? Yo creo que nada. Pero no nos quedamos ahí. Nicolas, hasta eres un villano genial y luego un héroe cojonudo en “Cara a Cara”. ¿A quien no le gusta esa película? A mí no me gusta Jonh Woo y me parece hasta buena. También creo que mereces nuestra aprobación y respeto por tu papel en “El señor de la guerra”.  Hasta me pareces magistral en “La Roca”, en “Teniente Corrupto” y en “Al limite”. Películas firmadas por unos tales Bay, Herzog y Scorsese. Unos directores que no saben nada de nada y a los que no les debemos un respeto total. Bueno, a Bay a lo mejor sólo a ratos. Pero a los otros dos sí que les deberíamos invitar a merendar porque se lo han ganado.

Podríamos seguir, pero ¿para qué? Ha quedado claro lo que quiero decir; estoy seguro. Tú ya lo sabes, Nicolas. 

El problema, supongo, es que todo el mundo piensa en las pelis malas que has hecho. Cuando a lo mejor no son malas, sólo son películas de Nicolas Cage. Y eso, a mi juicio, ya las hace valorables. Pero la gente piensa en ellas, mucho más de lo que yo pienso en lo que hubieras molado como Superman en la que habría sido la adaptación más surrealista de un cómic jamás realizada. Algo que de haberse hecho habría cambiado la historia del cine; si es que no lo ha hecho ya, y eso que no llegaron ni a rodarla (tal vez aquí exagero un poco, puede ser). Y en gran parte es gracias, otra vez, a ti. Así de grande eres Nicolas Cage, hasta en la omisión eres decisivo. Como Rajoy. 

Sin embargo, no me gustaría que la gente, o que incluso tú, se llevara la equivocada impresión de que soy un fanático simplón. Puedo entender que en tu extensa filmografia hayan algunos bodrios infumables. Especialmente todas las del Motorista Fantasma. Películas terribles, las dos, hasta para un fan de los comics como yo. Pero es que, seamos claros: no hay luz sin oscuridad”. Siempre quise decir esa frase de mierda y finalmente lo he hecho porque venía que ni pintada. Otro punto para ti, Mr Cage, que me has dado la oportunidad a través de este texto. ¿Ves como eres decisivo? No me cansaré de decirlo. 

Tampoco quiero hablar de tu vida personal, o de tu excentricidades. Internet ya ha hablado mucho sobre eso y me parece irrelevante. Nicolas, la gente tiene que entender que uno no puede ser grande sin que ocurran cosas rarísimas y ciertamente locas. Sin tener una historia que contar. Eso forma parte de la grandeza. De la tuya, concretamente. Sigues sumando, Nicolas. Y de qué manera. Ni caso a aquellos que no lo entiendan. Tú sigue fuerte, como siempre.

Nicolas, no me voy a liar más. Hay mucha información sobre ti en Internet y cualquiera con buen juicio puede investigar y descubrir muchos detalles sobre tu vida y tu obra. Hasta encontrar algún que otro meme divertido que no son sin no más destellos de tu grandeza; si eres de verdad grande tendrás meme. Tú tienes muchos, Nicolas. Y son maravillosos, los miro todo el tiempo. Te lo juro, Nicolas. Los miro constantemente. 

Me toca despedirme, Nicolas Cage. Podría seguir durante horas pero está claro que me empezaría a repetir y creo haber dejado claro que seguiré de forma incansable admirándote y defendiéndote. Te digo adiós con la satisfacción de tener la posibilidad de repasar tus películas, una y otra y otra vez para seguir disfrutando de tu grandeza. Me voy no sin antes repetirlo una última vez: Gracias, Nicolas Cage. Siempre seré tuyo.

SIEMPRE.

Vale. Has llegado al final del texto y no eres Nicolas Cage. Así que te tengo que decir la verdad: Te he mentido, me encanta Nicolas Cage pero no tengo la misión de defenderlo en de ninguna manera, tampoco tengo porque escribirle una carta de amor tan pirada como la que acabas de leer. En realidad, mi intención es la de conseguir que repases, lector o lectora, algunas de sus mejores películas, las disfrutes y te des cuenta de lo grande que es este dos veces nominado a los Oscar (nominado, y una vez ganador; por supuesto). Y así, cuando hayas repasado sus grandes cintas, recordarás ese meme terrible y no sólo reirás, también recordarás a un actor maravillosamente único que ha conseguido convertirse en un género cinematográfico en sí mismo. 

Y todo esto con ese pelazo. Joder, tiene mérito. 

Gracias por leer.

Entre lactantes y votantes.

En esta etapa política que abrimos en España vamos a ver muchos gestos. Muchos. Los mismos que hemos visto durante estos años. Sin embargo, en vez de verlos en la calle, los vamos a ver en el Congreso. Y a diario. Quien no esté preparado para esto lo va a pasar mal y se va a llevar más de un innecesario cabreo. Pero es lo que toca y a esto debemos atenernos. El hecho de que la diputada de PODEMOS Carolina Bescansa haya llevado a su lugar de trabajo, en este caso el Congreso, a su bebé y hasta lo haya amamantado allí mismo, es, seguramente, uno de los muchos gestos sencillos pero poderosos que vamos a ver en los próximos meses y años en la política española. Además de una gran forma de comunicar sin abrir la boca. Simplemente con un gesto sencillo, casi básico. Una madre y su bebé. Nada más. Y a mí me parece bien, creo que mucha gente va a conectar con estas expresiones y se van a sentir, esta vez sí, representados en esas cortes de grandes palabras pero de hechos a veces cuestionables. Así que adelante y representemos la realidad de la sociedad en la que vivimos, que es como es. Aunque muchos intenten negarla o vestirla de otra manera. Pero no seamos simplistas, ya que vamos a ser efectistas. Al menos, seamos conscientes de que tarea es la que toca y no otra.

Así que lo importante es que no nos quedemos sólo en el gesto, en la reivindicación y en la imagen. Ya no estamos en campaña. Lo importante es que haya un fondo real detrás de todo esto y que los protagonista de estos gestos sean conscientes de que no se pueden quedar sólo ahí. Ahora les toca ponerse de acuerdo. Y para eso van a tener que negociar. Y en el terreno de la negociación toca comerse, de vez en cuando, un sapo. Y a nadie le gusta, pero es lo que toca. Espero que no les toque a ellos, por cierto. Pero negociar significa saber lo que uno quiere y que está dispuesto a hacer para conseguirlo, entendiendo que frente a ellos hay otras partes que también desean ver satisfechas sus aspiraciones. En este caso, representado a muchas personas de este país.

Supongo que algunos, como yo, esperan ver en eso llamado “el cambio” la capacidad de negociación y acuerdo para modificar esta realidad injusta y deformada por algunos interesados y no simplemente para hacerla más pintoresca. Espero que lo consigan, no sólo ellos: todos. Soy escéptico, no obstante.

El bebé monísimo, por cierto. No es la primera vez que vemos a uno en un parlamento, hay referencias en otros países y tampoco hay porque echarse las manos a la cabeza. Nada más bonito que una madre y su bebé. En el parlamento, en la calle o el mundo. Hay quien dirá que nadie discute eso, pero es que lo parece.

Gracias por leer.

Los hijos de puta también son los nuestros

Ser un hijo de puta tiene su arte. Y no estoy diciendo que cualquiera no pueda ser un hijo de puta, pero hay gente mejor preparada que el resto para ser un/a hijo/a de puta. Y vaya por delante que no estoy diciendo nada sobre sus madres; que a lo mejor eran señoras que no eran putas, o lo mejor sí que lo eran y muy bien que me parecería porque en esta vida uno puede que ser lo que le venga en gana mientras no moleste a los demás. Pero esto no ocurre con los hijos de puta. Porque un hijo de puta nace para ser eso: un hijo de puta. Para eso, y para dejar su huella con toda esa energía de artística maldad con la que han sido dotados desde su concepción y todo esto, como ya he dicho, independientemente de quién o qué cosa sea, o haya sido, su madre.

Los hijos de puta son artistas de la vida que crean una obra inigualable a través de la falta de empatía y las puñaladas; no siempre traperas, pero puñaladas al final y al cabo. Cuando no a través de cosas peores. Y es que hay que ver arte en todo eso; aunque nos joda y nos duela. Porque aplaudir el mal es una cosa terrible (mucho), y yo no lo hago. Pero seamos claros, esto es como lo de pintar, esculpir o bailar. Todo el mundo puede hacerlo pero otros pueden más, mejor o muchísimo mejor. El mal es así, una disciplina más.

Y yo los admiro. Pues sí, es cierto: admiro a los hijos de puta. ¿Quién no admira a un buen villano? Yo no puedo evitar hacerlo. Los admiro porque no sólo se hacen, ante todo nacen y luego, si eso, perfeccionan su condición. Por eso hay criaturas de 5 años a las que ves ese halo de hijoputismo desde el minuto uno. Aunque no dices nada, porque no vas a juzgar a ese pequeño ser humano que aún no ha crecido y no es mayor de edad. Te ahorras desarrollar un comentario al más puro estilo precrimen y te callas y das un sorbo a lo que sea que estés bebiendo. Sobre todo porque el hijo de puta en ciernes tiene unos padres que a lo mejor son amigos tuyos o, peor aún, familiares; además de excelentes personas, claro. Así que te lo callas, aunque pienses: “menuda pieza vas a ser, colega” mientras ríes las gracias cargadas de maldad que seguro que en algún momento el proyecto de hijo de puta va a brindar a su audiencia. Otros dirán, más cultos que yo, que eso dependerá de la educación. Yo como no creo en eso de que vengamos a la vida sin formato no puedo estar muy de acuerdo. Pero tampoco es que yo sepa mucho de nada. Es más, lo único digo que cada uno nace con algo en la mochila y que luego ya veremos. Pero ojo, tengo bien claro que la educación juega su imprescindible papel. Es decir, si los que te educan te lavan la cabeza para ser un cabrón miserable, pues probablemente un cabrón miserable serás; pero lo hagan o no, todos llevamos algo dentro cuando salimos al mundo cubiertos de un montón de fluidos. Cosas buenas, o muy buenas. Y cosas malas, muy malas. Todas potenciables hasta su mejor expresión. El hijoputismo también, claro. Y la maldad.

Algunos, con estas palabras, ya se estarán tirando de los pelos y hasta estarán pensando que aquí el único que tiene algo podrido dentro soy yo. Que si el ser humano no es malo por naturaleza y esas cosas. Y bien que me parece, yo tampoco creo que el ser humano sea malo por naturaleza. Ni un angelito tampoco. A las pruebas me remito. Y tampoco pasa nada porque se tiren de los pelos, algunos necesitan menos pelos en esas cabezas para que entre algo de aire fresco. Me incluyo.

Pero seamos claros: Por desgracia, el mundo necesita de los de hijos de puta y no porque en esta vida tengamos que tener de todo. Yo no creo que eso siempre sea así, a veces la variedad puede apestar un poco y eso lo digo yo, que soy fan de lo variado. Pero ese otro tema. Yo creo que el mundo necesita de hijos de puta porque a veces uno necesita a un buen hijo de puta al lado. Uno del que aprender, al que observar y, sobre todo, al que recurrir. Y si no lo encuentras, puede que el hijo de puta seas tú. Piénsalo.

Los sufriremos. A los hijos de puta; claro. Pero la maldad auténtica es un buen ejemplo de todo lo que puede hacer el ser humano de forma increíble, aunque esto sea lo puto peor. Nada como unas lecciones de genuina maldad por parte de un buen artista del mal para recordarnos que todo puede empeorar y que es mejor no llegar a según qué extremos.

Y así lo veo yo. Pero no se detengan; aún les quedan pelos.

Gracias por leer.

Ser puntual es ser triste por cansancio

Leí el otro día, durante un rato de buceo por redes sociales, una publicación que afirmaba que la universidad de nosedonde había publicado un estudio en el que se aseguraba que los optimistas tienen, todos, un rasgo en común: son impuntuales. Eso nos convertía a los puntuales en pesimistas de libro. Y punto. Según ese estudio poco se podía hacer ya.

Estuve pensando sobre ello un rato. Y debo de decir que creo que ese estudio tiene razón porque eso de ser puntual es una desgracia bastante grande. Lo digo yo, que soy asquerosamente puntual y posiblemente una de las personas que más tiempo ha esperado a sus citas de España.

La puntualidad, vista siempre como un rasgo de seriedad, educación y, en general, como una virtud, es una cosa asquerosa de la que no te puedes librar a pesar de saber que te va a costar más de un disgusto. El puntual, en la mayoría de los casos, se pasa la vida esperando. Esperando a todo el mundo, agarrándose un solitario cabreo por la impuntualidad de los demás y, peor aún, reflexionando sobre cómo es ésta vida, en la que nada llega cuando debería de llegar y en dónde si uno no es impuntual más le vale ser paciente.

Así que supongo que sí; los impuntuales son más optimistas. Lo son porque nunca esperan y porque viven con la prisa que les da llegar tarde a un destino puntual que les estará esperando pacientemente. Eso tiene que dar alegría. Como cuando Mia Wallace sale del baño después de empolvarse la nariz y se encuentra con la comida ya puesta en la mesa. En mi caso, que soy puntal como mi padre, me paso la vida pidiendo un café más o buscando un escaparate que mirar o una nueva maldición que susurrar en voz baja mientras espero asqueado por el calor, muerto por el frío o, rara vez, empapado por la lluvia a que llegue aquel, o aquella, que necesita siempre veinte minutos más. La puntualidad es soledad, incertidumbre y decepción. Así que me parece normal que los puntuales seamos pesimistas, con ese panorama ustedes dirán.

Pero no voy a dejar de ser puntual. Y no por militancia, sino porque sería imposible no serlo. Es como dejar de ser heavy, no se puede. Se es así y ya está aunque se pase uno al jazz y a la música clásica. Heavy te quedas para siempre. Además, entre todas las cosas ya dichas tenemos que recalcar que una persona puntual es una persona que tiene la esperanza de que todo ocurra según lo pactado y yo siempre tengo la esperanza, cuando no la ilusión, de que los tratos, ya sean con el reloj, con los demás o con uno mismo, sean cumplidos. Y si eso no es optimismo entonces debe de ser inocencia. Que también me parece un rasgo bonito al que agarrarse en los tiempos que corren.

Por lo tanto concluiré que estoy de acuerdo en el optimismo científico del impuntual si alguien me compra mi idea de la virginal e incorruptible inocencia del que es puntual. Pero claro, tal vez sea esa otra puerta a la desilusión del puntual. La muerte de la inocencia a través de la continua espera de aquello que ocurrirá tarde, cuando ya no tocaba. Aunque tal vez dé igual, porque según mi experiencia hasta la desilusión a veces llega también tarde.

Next Floor de Denis Villeneuve

Mucho tiempo sin escribir por aquí. Bueno, esto de los blogs ya se sabe como va. En cierto modo tener un blog es como apuntarse al gimnasio el día 2 de Enero. Puede que sea peor, de hecho.

Y dicho esto vuelvo brevemente para compartir por aquí el corto Next Floor de Denis Villeneuve, uno de los directores más interesantes del panorama actual. Películas como “Prisioneros” lo dejan bastante claro.

El corto es una interesante pieza visual, con un gran trabajo técnico y una poderosa realización. Una pieza sin diálogos que puede ser entendida, en cierto modo, como una metáfora del mundo actual y de nuestra forma de consumir. Lo cierto es que no tengo ninguna idea de que realmente sea así, pero esa fue la impresión con la que me quedé.

 

Videoclips que molan: Jay Z – 99 Problems

Hoy traigo a la palestra un vídeo-clip que descubrí después de la canción a la que ilustra. No soy un gran seguidor del hip-hop. Lo mío son otros estilos. Pero he de reconocer que el sonido potente de la base “99 problems” me enganchó desde el principio. Tanto fue así que me puse a buscar algo más de información sobre la canción y el artista, hasta que hallé este vídeo-clip oficial y mi amor fue completo.

Hay quien dirá que este vídeo-clip no tiene nada del otro mundo, o tal vez sí. Según se mire, para empezar porque ganó diferentes premios en su día. En mi opinión es un vídeo perfecto para la canción para el que fue realizado. El blanco y negro es precioso, y tiene una fotografía que me encanta. Algunos retratos de los personajes que en él podemos ver son autenticas obras de arte. Engancha, simplemente, por sus imágenes, poderosas, extrañas, cotidianas y algo perturbadoras y por un montaje soberbio. Me viene a recordar algunas cabeceras de serie de televisión. Desde luego, bien podría ser una de ellas. Además, es un vídeo urbano. No es un vídeo excesivamente prefabricado y con escenarios de fantasía, aunque esta bastante preparado. La cámara se mueve suave, a cámara lenta y con una estabilidad estupenda fruto de un gran trabajo de steadycam. Eso no quita que estemos hablando de un vídeo de la calle, para un artista de la calle que está cantando sobre eso.

El director de la pieza es del conocido realizador de vídeo-clips Mark Romanek. El mismo tío que dirigió grandes vídeo-clips para Nine Inch Nails” como fueron “Closer” y, sobre todo, y para mí, “The perfect Drug”. Es un realizador que destaca por su capacidad visual y conceptual. Se nota que no se le escapa una y posee un gran conocimiento de la imagen y del arte. Uno de mis favoritos, sin lugar a dudas.

Como curiosidad: En el vídeo podemos ver al famoso productor musical Rick Rubin varias veces, y a Vicent Gallo.

Espero que ustedes lo disfruten.

Mi último trabajo: Vídeo-clip para InMune

logo inmune

Hace un par de meses largos (laaaaaargos…) estuve rodando un vídeo-clip en Barcelona para la canción de lanzamiento de la banda InMune. Para quien no lo sepa, InMune es la nueva aventura musical de músicos tan experimentados como el prestigioso cantante y músico Morti (Skizoo, ex mundus, Fantástico Hombre Bala). Le acompañan en el proyecto gente a la que conozco muy bien, y con la que compartí proyecto musical hace no demasiado tiempo. Me estoy refiriendo a Paulo Morete y a David Segado (guitarrista y bajista). Con estos ellos compartí aventuras musicales a través de un proyecto músical llamado EinSof. Pero de eso no vamos a hablar ahora, aunque puedes escuchar el EP que grabamos en spotify. La banda la completa Carlos a la batería.

InMune buscaba un vídeo-clip que reflejase la personalidad de la banda y de la música que practican, con un buen look y que abriera el apetito a sus seguidores cara a sus próximos lanzamientos. El rock de InMune es potente y oscuro, tiene ciertos tintes de pop y algo de metal. Reflejar todos estos elementos en el vídeo era importante. Así que estuvimos decidiendo el tono que este debería tener, aunando comentarios e ideas entre ambas partes. Por mi parte, les propuse hacer un pequeño, y muy velado, homenaje a los vídeo-juegos estilo “survival horror” en primera persona y a las películas estilo “found footage”, todo con cierta estética de película de terror. Les pareció que podía ser interesante y nos pusimos a ello.

El trabajo se rodó con una cámara Panasonic AG-AF 101a (planos de la casa) y una Lumix GH3 (los planos de banda). Ambas cámaras respondieron muy bien. Sobre todo nos llamó la atención la latitud de la AG-AF 101a, mucho mayor que la de la Lumix GH3 (que se comporta de forma impresionante). Es una lástima que esta última tenga un mejor codec y responda mejor antes situaciones de poca luz que la AG-AF. Desde luego, la combinación de ambas daría como resultado una cámara genial. Tal vez en el futuro, veremos.

El resultado es un vídeo-clip muy directo que presenta a una banda que ya está preparando su primer disco para septiembre y que con esta canción saltan a la palestra. ¡Esperemos que lo disfrutéis!

Un poco de tinta

Los que me conocen ya saben que una de mis aficiones de toda la vida es la de dibujar. No es que sea un gran dibujante, pero me suele gustar lo que hago. Eso sí, lo mío son los tebeos americanos de los 90 y los monstruos sangrientos. Es lo que hay, la belleza la dejo para otras facetas de mi vida. O puede que para ninguna. Pensaré sobre ello. Lo extraño del asunto es que hacía muchos años que no dibujaba con regularidad. Un error, visto lo que me relaja y lo bien que me hace sentir. Eso ha cambiado, ahora dibujo casi a diario y subo mis pequeñas aportaciones al arte más inmediato a mi cuenta de Instagram (jsanchezbaillo). Ayer, mientras trabajaba en unos diseños para otra cosa, parí este monstruo-zombi al que nadie ha dado de cenar aún. Normal que esté tan cabreado. La gente no tiene corazón, los monstruos también tienen sus necesidades.

La obra en cuestión:

 

Monster 1

 

Ah, buenos días. Y no olviden dar de comer a su monstruo.

Video-clips que mola: Prison Sex por Adam Jones

A día de hoy todos los que estamos en esto del audiovisual hemos terminado haciendo vídeo-clips (más o menos). Y es que ahora es fácil rodar uno: tenemos acceso a las cámaras y a un mínimo equipo con algo de calidad, a los programas de edición y a los grupos, o músicos, para hacerlos. Sin embargo, hacer vídeo-clips que molen de verdad sigue siendo una actividad reservada a unos pocos.

Hoy traigo a la palestra el vídeo-clip del tema Prison Sex de la banda Tool. El vídeo ya tiene unos añitos pero a mí cada día que pasa me gusta más. Está realizador por Adam Jones, guitarrista de la banda y especialista en efectos especiales. En su día, el vídeo fue censurado por la MTV por considerarlo inapropiado, ya que tanto la canción como el vídeo trata el tema de los abusos infantiles. Sin duda, una temática espinosa.

La obra audiovisual es una maravilla de la animación que usa la técnica del stop-motion. Los diseños de los personajes, así como la ambientación y la realización lo convierte en uno de mis favoritos de todos los tiempos. Ni que decir tiene que la canción también me encanta, pero en este caso yo suelo ver el vídeo antes que escuchar la canción. Para mí ya son inseparables.

Que ustedes los disfruten:

 

 

F4M1L14, mi último cortometraje.

Llevo mucho tiempo sin escribir por aquí. Demasiado, supongo. Es lo malo que tiene un Blog frente a las redes sociales. Un Blog requiere un mantenimiento mientras que las redes sociales sólo precisan de la oportunidad y de algo de tiempo libre. Pero un Blog no, un blog necesita de mucho más esfuerzo; sobre todo si pretendes ofrecer contenido de calidad. Pero bueno, tampoco es plan de quejarse.

Como llevo tanto tiempo sin escribir me vais a permitir que os cuente que hace unos pocos meses presenté mi último cortometraje, titulado F4M1L14 (F4M1LY).

Después de un año desde el rodaje, que tuvo lugar en diferentes localizaciones de la Regio de Murcia, tuve la oportunidad de presentarlo en la Filmoteca Regional Francisco Rabal de Murcia, que amablemente me cedieron el espacio para la proyección. Desde aquí se lo agradezco. Es bueno ver como estos espacios, al menos en Murcia, se prestan a apoyar los eventos de cineastas regionales. Espero que siga siendo así, creo que todos salimos ganando con esto.

Imagen

El cortometraje trata de un hombre obsesionado con un proyecto científico revolucionario y su familia. Esa es la premisa para un corto de ficción de 12 minutos en donde a través de trazos de diferentes momentos en la vida de estos personajes intenté contar una historia muy grande en poco tiempo y obviando todo tipo de artificialidad. Buscando relatar una realidad muy plausible y alejada, en cierto modo, de la sofisticación cinematográfica que vivimos hoy día; y que es resultado de las posibilidades técnicas que tenemos a nuestra disposición ahora mismo. Esto, tal vez, fue lo más polémico y es que el corto se presta a todo tipo de efectos y juegos, pero yo decidí mantenerlo sobrio y algo desnudo.

Fotograma de F4M1L14

El corto cuenta con las maravillosas actuaciones de Alberto Mateo, Esther Uria y Laura Mateo como protagonistas. Fue un auténtico placer trabajar con estos actores. Sé que suena muy típico decir esto, pero realmente fue un placer. Entendieron a la perfección como pretendía llevar la historia a la pantalla y eso me ayudó mucho. Discutimos casi cada frase del guión, en un intento de hacerlas muy suyas con el fin de que interiorizaran mucho sus papeles y las motivaciones de los personajes. Creo que eso ayudó a que el trabajo con ellos fuera tan fácil y bueno. Sólo hay que ver el cortometraje para darnos cuenta de lo excelente que es su trabajo. Para mí fue algo interesante, ya que dejarle mucho espacio al actor siempre es arriesgado cuando cuentas con poco tiempo para rodar pero jugamos y el resultado gustó.

Ahora he empezado a distribuir el cortometraje. Espero que se pueda ver en diferentes festivales y que el trabajo tenga una acogida a la altura del trabajo que tiene detrás. Pero ya se sabe que eso es siempre una incógnita. No obstante confiaremos que así sea.

No sé cuanto tiempo tardaré en subirlo a la red para que la gente lo pueda disfrutar desde su casa y desde cualquier parte del mundo, si es que les apetece. Supongo que no tardaré demasiado, pero aún queda un poco para eso. Desde luego, este Blog se hará eco de ello cuando ocurra.

Fotograma de F4M1L14

No puedo terminar esta entrada si agradecer a todo el equipo y a todas las personas que ayudaron a que el corto llegase a buen puerto, todos grandes profesionales y auténticos expertos en lo suyo. Sé que, otra vez, suena muy típico esto que digo. Pero es que es cierto.

 

Fotograma de F4M1L14