DRIVE

La película DRIVE es una de las últimas sensaciones cinematográficas del momento. Una película que genera todo tipo de comentarios, tanto a favor como en contra.  Pero sobre todo hace una c0sa: que la gente vaya al cine. Así que vamos a celebrar, por un lado, que haya llegado a las pantallas españolas, porque un servidor cree que es de esas películas que hacen afición al cine. Sin embargo, también creo que es una película un poco tramposa; pero necesaria. Tal vez porque cubre un hueco estético, e incluso generacional. Así que celebraremos, por otro lado, el paseo por el cuidado y divertido artificio que nos ofrece.

DRIVE,  es esa película que hace del enigma del personaje principal su principal baza para no contarnos nada. Nunca sabremos nada de ese hombre tranquilo, enigmático, despiadado pero de buen corazón. Ni casi nada de ninguno de sus personajes o del mundo que le rodea. Hay que reconocer que tiene su valor el ser capaz de convertir en héroe a un personaje tan lejano y artificial; tal vez como autentico reflejo del carácter del escenario que envuelve a la historia: Los Angeles. Así que sí; se le debe de reconocer al director la capacidad de construir una historia vacía (y digo esto sin haber leído el libro en el que está basado el guión) sobre la luz de unos fuegos artificiales espectaculares y bellos pero baratos. Uno no sabe bien si la película cuenta una historia o simplemente existe como justificación de un motivo estético.

Éste rubiales SÍ que te va a ajustar las tuercas.

En algunos foros ha sido definida como una película de acción de “arte y ensayo”. Pues será que eso. Es una buena definición. Sobre todo si nos apoyamos en la idea de que DRIVE no quiere contarnos nada, sólo ofrecernos una degustación.

Diría que DRIVE es como un cuento de hadas y duendes, princesas y caballeros en los que mueren muchos pero nunca sufren, ni sangran o, si lo hacen, es porque son malvados y ese es su castigo, o porque la tragedia les envuelve como seres desgraciados pero bondadosos. Y digo esto porque el prota de DRIVE deja un reguero de sangre y cadáveres a su paso sin que nadie se percate, conduce a cientos de kilómetros por el centro de la ciudad y se pasea por LA con la chaqueta ensangrentada y nunca pasa nada. Salvo que le da lo suyo a los malos muy malos. Al parecer es ese aura de incorruptibilidad y espíritu justiciero lo único que necesita para que nadie se interponga en su camino.

Esta claro que el prota de DRIVE es la versión moderna y motorizada del caballero que busca fortuna, totalmente desarraigado y que comente el error de engancharse a algo de lo que huye: la emoción auténtica.

Podríamos encontrar un referente anterior en “León, el profesional”. Es lo que se me viene a la cabeza, aunque también está claro que la relación entre los personajes y la evolución de los mismos en la cinta de Luc Besson es mucho más interesante e impactante. Aunque al final es, más o menos, lo mismo. Una máquina fría y perfectamente engrasada que pierde su condición de frío espectro social cuando encuentra algo que le toca su alma humana.

Sí, DRIVE es una película artística de acción, o un corto. Uno con poco diálogo y que se ha pasado de duración. O, simplemente, es la película que la MTV hubiera producido en 1982 si la MTV  se hubiera dedicado a eso, a producir películas para museos en aquella época. O un reflejo de lo perdidos que estamos en esta época en la que vivimos.

Sea como fuere, me reitero, es una de esas películas que hacen afición al cine. No se le puede pedir mucho más. Tampoco creo que quiera ofrecer, ni siquiera, eso.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s